24 agosto, 2017

5 RAZONES POR LAS QUE UN INCENDIO FORESTAL ES TAN DEVASTADOR

Está muy clara la forma en la que el fuego de un incendio acaba con la vida de un árbol. A veces, lo que nos queda después es un paisaje ennegrecido, desolador. Donde antes había un bosque, ahora hay un conjunto de troncos oscuros, sin vida, y tierra yerma. Las estadísticas hablan de hectáreas, y si la cifra es muy grande o equivale a unos cuantos campos de fútbol, pues decimos “woah!” sin entender muy bien el alcance de la tragedia.

Pero las consecuencias van mucho, mucho más allá de una simple cuestión estética o una extensión. A largo plazo, las implicaciones adquieren dimensiones apocalípticas.

Por muy bien informados que estemos, parece que nuestra alarma no termina de dispararse.

  1. Los incendios son un síntoma del calentamiento global.

    Estudios de la Universidad de Oxford y de la WAA (World Weather Attribution) concluyen que incendios como los ocurridos este verano de 2017 en Doñana y en Portugal podrían ser una consecuencia directa del cambio climático. Las olas de calor en la zona sur de Europa son 10 veces más frecuentes, y sus altas temperaturas son capaces de detonar nuevos incendios si el entorno es propicio.

  1. Un incendio provoca que suba la temperatura.

    The real “pescadilla que se muerde la cola” is here. A menos árboles, menos humedad, menos oxígeno, más efecto invernadero y más calor. Y a más calor, más incendios. Estamos entonces en un bucle de destrucción prácticamente imparable. 2016 fue el año más caluroso de los últimos 100.000 años, y en España se alcanzaron los 46,9 grados (Córdoba), la temperatura más alta jamás registrada en este territorio. En el cuerpo humano, temperaturas superiores a 37 grados empiezan a ser perjudiciales, incluso letales.

  2. Un incendio causa sequía.

    Los bosques producen un efecto llamada en las nubes. De acuerdo, ésta es una manera muy básica de explicarlo, pero también es un resumen muy acertado. En los países con menor masa forestal, la sequía causa estragos. En España, no sólo terminó con más del 40% de la cosecha de cereal en 2016, sino que se prevé una situación parecida en 2017, porque los embalses apenas llegan al 60% de su capacidad total.

  3. Un incendio causa inundaciones.

    Con otra explicación más burda y más básica que la anterior, abordo este punto. Piensa que las nubes no son sino una bolsa que se va llenando, y que tarde o temprano tiene que descargar. Podría hacerlo sobre los árboles, aquí y allá. Pero como van andando por el cielo y no encuentran unos cuantos bosques sobre los que soltar el agua, lo hacen donde les cuadra. Y a saco. La ONU cifra en 30.000 los muertos por inundaciones anuales, pérdidas económicas de miles de millones (en España estamos cerca de alcanzar los 2.000 millones), y una pérdida de la masa fértil de la tierra que arrastra la lluvia de valor incalculable.

  4. Un incendio provoca cáncer de pulmón.

    Matizo en este punto que el enunciado es algo sensacionalista, aunque no desacertado. No es fácil cuantificar de forma precisa el CO2 que se libera a la atmósfera durante un incendio. Depende mucho del tipo de bosque, la edad que tengan sus árboles y de su extensión. A grandes rasgos, sí se sabe que la cifra anual ronda los 3 millones de toneladas. Y no es sólo lo que liberan, sino el CO2 procedente de nuestras emisiones que ya no van a poder atrapar. Así que aire puro no vas a respirar, y eso no va a gustar a tus pulmones.

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