Las 100 “empresas sostenibles” del 2016

Tenemos que reconocer que 2016 no ha sido un año excesivamente bueno hablando en términos de innovación social o sostenibilidad. Tal vez, lo único positivo que puede sacarse de estos doce meses es que la inclinación de las empresas y los nuevos empresarios a abandonar prácticas malvadas es una tendencia que continúa avanzando, aunque con pasos débiles.

Queda mucho camino por recorrer y este año, que por ejemplo estaba llamado a ser un año crítico en la gestión del cambio climático a raíz de la COP21, ha resultado en un interesante fail. Las actividades contaminantes no pisan el freno, y las acciones destinadas a contrarrestar y suavizar su nocividad resultan insuficientes.

Es lo que hay, pero seguiremos avanzando.

Hoy os traigo una lista, cuanto menos, controvertida. Voy a hablaros de las que, según un estudio publicado por la empresa canadiense Corporate Knigths, son las 100 empresas más sostenibles del mundo. ¿Preparados para flipar?

¡Ah! Una cosa: no esperéis ver al Restaurante Casa Manolo en la lista. El ranking que nos presenta Corporate Knights se centra únicamente en grandes compañías, con capitalizaciones bursátiles de millones de dólares. Maneja los datos que se publican anualmente en el Foro Económico Mundial, a partir de ciertos índices de rendimiento (los famosos KPIs) vinculados con el ejercicio de la sostenibilidad. Con esto me refiero al uso eficiente de la energía y del agua, al volumen de emisiones o a la correcta gestión de los residuos que produce su actividad, pero también a temas sociales como el bajo absentismo laboral, la reducción de la brecha salarial y la presencia femenina. En términos económicos, examina también la transparencia, el indicador EBITDA, o la inversión en I+D.

corporate-knights-global-100

Con estos datos sobre la mesa, ya empieza uno a sospechar lo que nos vamos a encontrar en la lista.

El estudio nos dice que las empresas de arriba están empezando a dar ya no sólo importancia al factor sostenible, sino prioridad. Sin embargo, el ranking deja bien claro que son las empresas afincadas en países cuyos gobiernos tienen una legislación orientada a la sostenibilidad los que más se lo toman en serio. Por si alguien no se había dado cuenta, el apoyo o la acción de las instituciones es, con toda seguridad, fundamental.

Francia y Reino Unido meten entre las dos a 18 empresas en el ranking. Los primeros, con sus Leyes Grenelle que les obliga a ser transparentes a la hora de aportar los datos de sus actividades contaminantes, y los segundos por su tradicional transparencia en este sentido. No en vano, todas las footsie 100 (las 100 empresas inglesas que más cotizan en bolsa) publican, por ejemplo, sus emisiones de carbono.

En datos, el 53% de las 100 empresas más sostenibles del mundo en este año que queda atrás son europeas. El 27% son americanas, y un 20% son una combinación de África, Asia y Oceanía.

Ahora que ya sabes un poquito sobre cómo se elabora el ranking, siéntate conmigo a analizar el listado. Metemos un top 3, para qué más, y luego nos vamos a una sección de ejemplos particularmente sangrantes. Y entonces me dices si te tomas esto en serio o no.

 

1. BMW

¿Qué? ¿Estamos hablando de la fabricante de coches alemana? Sí. La primera, en la cara. Una empresa de la industria del automóvil, uno de los mayores causantes de contaminación en el planeta, entra por la puerta grande. Sí, una empresa acusada de que algunos de sus vehículos sobrepasaban en más de 10 veces el límite de emisiones de NOx impuesto por la UE está en el fucking-primer-puesto. Sin llegar a trampear los coches, como hizo Volkswagen, pero contaminando casi lo mismo. Es cierto que BMW es una de las casas de coches que más está apostando por la tecnología híbrida y eléctrica para sus motores, pero que a día de hoy esté en lo alto del ranking como la compañía más sostenible del mundo, resulta hiriente.

 

2. DASSAULT SYSTEMES

Esta compañía francesa de desarrollo de software especializado en ingeniería e ingeniería 3D ocupa el segundo puesto. Para los profanos, Dassault es una completa desconocida, pero resulta que es líder mundial en esta tecnología, y una de las que más invierte en I+D. Su visión de las cosas está transformando la forma de trabajar de las empresas ofreciendo al cliente, como ellos dicen, experiencias con el producto que quieren adquirir por medio de la simulación digital. Trabajan junto a un sinfín de organizaciones, algunas de tanta importancia como Renault o la mismísima Agencia Espacial Europea, donde han integrado algunas de sus plataformas con un éxito total.

 

3. OUTOTEC

Esta empresa finlandesa se acerca mucho más a lo que debe ser una empresa con una remarcada presencia del aspecto sostenible, pese a su actividad particularmente intrusiva. Se trata de una empresa de minería, construcción e ingeniería, que está constantemente desarrollando programas de mejora de la eficiencia energética a la hora de extraer recursos, como su aclamada tecnología Recox de obtención de zinc. Uno de los disclaimers de la empresa es el uso sostenible de los recursos de la Tierra, que han enarbolado para llevar a cabo prácticas de reciclaje y ahorro de agua, así como para invertir en energías renovables. Si no fuera porque está afincada en Finlandia, donde el tema eco es algo muy serio, sospecharía de todo lo que dice, como buen troll de Monsanto que soy.

 

EJEMPLOS SANGRANTES

Parece que la cosa iba bien. BMW habrá sido un pequeño lapsus. Pues a ver qué os parece esto, hamijos. Os pongo el nombre de la empresa, y el lugar que ocupan en el listado entre paréntesis. Ojo porque es canela fina:

    • Enagás (6): Pese a su esfuerzo por convencernos de que su actividad de explotación y transporte de gas es sostenible, han comenzado junto a Fenosa un proyecto de gas en Doñana. El proyecto se traduce en decenas de kilómetros de gasoductos y varios pozos de extracción en las marismas protegidas, que pese a ser denunciados por ONGs y grupos ecologistas, han sido permitidos por el gobierno central.

 

    • Adidas (5): No quiero liarme a hablaros una vez más del absoluto mal que propagan en Asia empresas como ésta. Sus fábricas en Indonesia, en este caso particular en Camboya, vulneran los derechos humanos a todos los niveles, creando un entorno de precariedad laboral, económica y social desesperante.

 

    • H&M (20): ¡Toma! Quiebro de cintura, tantea con la izquierda y uppercut de derecha que el púgil rival no puede bloquear. ¡No lo ha visto venir y ahora cae al suelo, KO! Ésta es la mejor forma que tengo de describir este impresionante puesto 20.

 

    • Coca-Cola (13): Al final, el consumidor siempre tiene la última palabra a la hora de decidir si quiere meterse entre pecho y espalda un producto muy poco beneficioso para la salud, como es este tipo de bebidas. La Coca-Cola no será la chispa de la vida, pero la chispa de la diabetes, los problemas dentales y la obesidad sí puede ser. Y sin embargo, la empresa de la etiqueta roja oculta más que esto: directivos con cuentas en paraísos fiscales, trabajadores en la calle por extraños ERE y alguna otra acusación de corte más escabroso tal vez producto de leyendas urbanas (hervid un vaso de Cocacola y me contáis).

 

    • Iberdrola (58): Citar Iberdrola es, según todos los indicios, citar una de las empresas más corruptas de España. Sobornos, tráfico de influencias, puertas giratorias y un larguísimo sinfín. No voy a caer en la tentación de hablar más de estos impresentables. Pero ahí están, a mitad de tabla.

 

    • Nestlé (89): La lista de malas prácticas de esta empresa es de las más largas que recuerdo. El caso de la leche materna en países en vías de desarrollo, el uso de maíz transgénico en sus cereales de desayuno, el uso abusivo del aceite de palma, su producción incontrolada de agua embotellada (sector que lidera), etc. Podría seguir hasta el aburrimiento o la indignación. A pesar de las voces que se están elevando en la propia directiva, que aseguran que se está produciendo un cambio en toda su política de sostenibilidad, que esta empresa esté en esta lista es, a mi entender, una ostentosa falta de respeto.

 

    • Johnson & Johnson (59):Cuando uno piensa en esta marca se le viene a la cabeza productos de cuidado e higiene personal para bebés. Por supuesto, hay un montón de productos para adultos, pero tal vez su principal target comercial han sido siempre los niños. Cuando uno descubre que esta empresa lleva toda la vida trabajando con productos químicos terriblemente nocivos para la salud, como los polvos de talco o ciertos champús, se le pone la piel de gallina. Pues aquí están, hoyga. Repartiendo cáncer para tener un pelo limpio y suave.

 

    • Novartis (98): Ya que nos vamos, lo hacemos por la puerta grande. En la lista no podía faltar una farmacéutica como ésta para acabar de convencernos de que esto no tiene ni pies ni cabeza. Una industria que obtiene un promedio de ganancias mayor que la petrolífera, que juega con el fraude, el marketing ilegal, la ocultación de efectos secundarios, el soborno a médicos y la corrupción, y que además es capaz de generar deuda pública y poner en vilo a la salud pública de un país, tiene en Novartis un actor principal.

El estudio concluye que hay una tendencia al alza, a la preocupación por estos temas en las grandes empresas, si se tienen en cuenta datos de años anteriores. El incremento, por otra parte, es más bien tímido. Está claro que medidas como la transparencia, el apoyo de las instituciones y el apoyo a las prácticas sostenibles dentro mismo de la empresa (87 de estas 100 compañías premian económicamente a sus directores por establecerlas) ayuda mucho. Pero ahora que esto parece andar, es cuando hay que pisar el acelerador hasta el fondo.

Sin duda es una noticia excelente que la tendencia en las grandes empresas sea ésta, pero cuando uno lee la lista y repasa los datos se da cuenta del tinglado. Tienen que emplear más energía, más esfuerzo y más dinero en convertir esa tendencia en una práctica común, pero sobre todo útil para el medio ambiente y la sociedad. No hay un equilibrio entre lo que contaminan y lo que hacen para evitarlo.

La balanza siempre cae del lado del mal.

Goodbye, Mr. Burns, tú y yo, seguiremos presionando desde abajo, desde la pequeña empresa y el consumidor, para decir más alto y más claro que necesitamos un mundo mejor. Hasta que nos lo den.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>