top 5 slow fashion

En el post de la semana anterior, que si no has visto ya estás tardando, os contaba un improvisado experimento que había hecho con una buena amiga. Sé que parece una bucólica historia inventada por mí, pero es que a veces la realidad puede parecer demasiado evidente. Hoy os diré más, algo que me sorprendió y que me hace sentir en cierto modo orgulloso: dentro de 15 días, mi amiga dejará el curro. Tenía que reseñar este acto de valentía, que se hace heroico por la situación actual del mercado laboral. Es verdad que no puedo evitar sentir cierta carga de responsabilidad, pero en el fondo sé que ha hecho lo correcto.

Desactivo el modo yayo que me ha perseguido hasta ahora, y me pongo las pilas para colgaros en la pantalla unas cuantas empresas de slow fashion, que los lectores más avezados de GoodbyeMrBurns habrá situado rápidamente como la respuesta a la fast fashion que descubrimos en el post anterior. Hay muchas, muchas más, pero yo he querido superar una búsqueda mainstream en google y traeros cosas más peculiares. Tantas que ya puede empezar a ser una opción para llenar tu armario, si eso es lo que quieres. Algunas son empresas artesanales, pero otras dan un giro de guión brutal, una forma diferente de entender la industria con la que puedes empezar a flipar.

Muchos me llaman soñador, iluso, imbécil. Dicen que no se puede cambiar el mundo, y yo digo que para cambiar el mundo no hace falta que estalle un meteorito desviado del Cinturón de Kuiper en mitad de Manhattan. Digo que un montón de cosas pequeñas hacen una grande. Un montón de actos pequeños, hacen uno grande. Empezando por aquí, consumiendo slow fashion, las multinacionales se replantearán su papel en el juego.

  • Mud Jeans: Esta empresa holandesa está haciendo mucho ruido en el sector, y basa su modelo de negocio en la venta de vaqueros de alta calidad, con alta durabilidad, pero mediante un sistema de alquiler. What? Sí. Pagas 25€ por una membresía y 7,5€ al mes por disponer de ellos. Una vez pasado el año, puedes decidir quedártelos, cambiarlos por otros pagando 10€, o devolverlos. Tienen un taller de reparaciones para los jeans, y un sistema de envíos con un packaging reutilizable con el que llegan hasta la puerta de tu casa. En materia ecológica, son grandes: tienen el sello B.CORP y su algodón proviene de granjas sostenibles. ¿A que nunca se te había ocurrido esta opción?
  • Coclub: Esta empresa española esta muy en la línea de la anterior, aunque amplía su catálogo a todo tipo de prendas. A través del pago de una cuota mensual y entregando ropa que ya no uses, consigues acceso a puntos para adquirir ropa de su catálogo. La ropa te la mandan a casa, y al finalizar el mes la devuelves y eliges otra. La diferencia principal entre estas dos primeras opciones de slow fashion es su público. Mientras que la primera es holandesa, la segunda va dirigida al mercado español. Mud Jeans está petándolo, y sobre Coclub he escuchado voces que lo tachan de demasiado avanzado. No diré más. Sacad vuestras conclusiones.
  • ThredUP: Aunque no está disponible todavía en España, esta empresa californiana no es otra cosa que el mayor portal en internet de ropa de segunda mano. Ha conseguido canalizar a la mayor parte de las personas que se hacen eco de la tendencia de consumo compartido, que tal vez naciera en eBay, y se ha transformado en una empresa consolidada y puntera en el mundo. ThredUP es otra forma de ver la industria poniendo las prendas a rotar por el mundo, y haciendo que sean las personas y no las multinacionales las que decidan cómo combinar su catálogo a su parecer.
  • Azura Bay: No es muy normal encontrar ropa interior sostenible, y ese es precisamente el nicho de mercado que cubre Azura Bay: ropa interior, lencería, bikinis y bañadores. En cuanto al cuidado del medio ambiente, cumplen todos los estándares eco con los que os he ido dando la paliza en este blog a lo largo de su historia, como el FSC y el GOTS, además de trabajar con maquinaria eco eficiente.  Y me explico: sus fábricas trabajan con equipamiento que funciona con energía eólica y grano de arroz compostado. ¡Toma! Además, y por supuesto, sólo trabajan con algodón orgánico y sus fuentes son extraídas por cooperativas familiares. En cuanto al aspecto social, tampoco se quedan atrás: la fabricación es artesana y se respetan los derechos del trabajador. Además, trabajan con 3 ONGs a las que destinan beneficios de una compra a elección del propio consumidor. Parece que está chupado: sólo hay que hacer las cosas bien.
  • Fashion Revolution: Si no os meto una non profit no sería yo. Hoy por hoy, Fashion Revolution encabeza un movimiento a nivel mundial que quiere darle la vuelta a la industria de la moda.  Está claro que buscar otras alternativas de compra siempre está bien, pero hay que saber por qué. Siempre podéis leer GoodbyeMrBurns para enteraros de todo, pero Fashion Revolution es más localizado, ofrece boletines, organiza eventos, reseña las marcas y fomenta la educación en este sentido. Está claro que la palabra revolution suena a activismo, a rollo Greenpeace aplicado a la moda. Nada más alejado de la verdad. Recordemos que “revolución” significa “gran cambio”. Y esta non profit no sólo te enseña por qué hay que cambiar, sino cómo. Si quieres participar de ese gran cambio, empieza por descubrir Fashion Revolution. Así que ya sabes: su web a “favoritos”.

Que no me cuentes historias. Que te dejes de ir a comprar a multinacionales explotadoras y empieces a hacer las cosas bien. Tal vez me he pasado de rosca con este Top 5. Podría haberos puesto marcas slow fashion conocidas donde comprar, pero eso seguro que ya os lo buscáis vosotros en Google. A mí, y ya lo sabéis, me gusta ir un puntito por delante.

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