Programa electoral generales PP

Como era de esperar, esta última semana de campaña política ha sido electrizante, quitándole protagonismo hasta a la actualidad futbolística o incluso al estreno de Star Wars, el acontecimiento cinematográfico de la década. La gran virtud de estas elecciones, sea cual sea el resultado final, es que ha conseguido que todo el mundo se implique.

Por mi parte, sigo a lo mío: analizar los programas electorales de los principales partidos desde el punto de vista social. Con Podemos abrí la veda en la época de las autonómicas, y en cuanto tuve la oportunidad me metí de lleno con los programas de Ciudadanos y PSOE 

El turno ahora es del Partido Popular. Tenía miedo de acometer el análisis del programa, de leerme sus 226 páginas y apenas encontrar soluciones concretas a problemas sociales de primer orden. Y la verdad es que ese miedo se ha hecho realidad. El texto no da otra impresión que la de ser una memoria de logros, un tratado que intenta convencernos de lo bien que lo han hecho durante esta legislatura, y de lo bien que van a seguir haciéndolo. Creas o no que esto es cierto, la verdad es que poco o nada se centra en solucionar los problemas de la España de ahora, los hayan generado ellos o no.

Todo el programa suena a borrador interno preparado para escribir un programa de verdad más tarde. Eso sí, muy bien escrito y ordenado para acceder fácilmente a la información.

La propia entradilla que se sitúa bajo el encabezamiento Un compromiso permanente de Regeneración de la vida pública ya es desconcertante, cuando definen su programa de “reformista”, contribuyendo a una España “más transparente, más fiable y con un mejor funcionamiento de nuestras instituciones”.

Uno de los ejemplos más claros de lo que estoy diciendo está en las primeras páginas, en la sección Empleos para el bienestar de los españoles, cuando se comprometen a “Facilitar la conciliación de la vida laboral y familiar, con medidas que actúen en diversos ámbitos removiendo diferentes obstáculos”. Frente a las nutridas propuestas y líneas de texto dedicadas a este aspecto en los otros programas políticos, que ofrecen incluso medidas concretas, esta única frase del PP resulta sorprendente. Si navegamos un poco más, cuando se desgrana un poco el tema, encontramos cuatro puntos, cuatro frases que aluden a la conciliación pero que no concretan absolutamente nada. Un “qué”, pero no un “cómo”. Por cierto, el permiso paterno ni aparece.

Dando un salto hacia delante en el programa, podemos ver que pretenden poner en marcha el Plan de Apoyo a la Maternidad, con una serie de medidas que no resultan de impacto, y en ninguna mejora real con respecto al marco actual. Nos hablan de apoyo a las madres en forma de grupos de charla, ayudas estatales que pueden llegar a los 2000 euros anuales (traducción:166 euros mensuales poniéndolos en lo mayor), y una serie de tontadas que rayan lo absurdo. Aquí nadie habla de guarderías gratis, ¿qué pensabas?

En el gran bloque sobre economía, exponen de forma algo más clara cuáles son los puntos fuertes de su proyecto. Tal vez han puesto todo el arsenal en este aspecto, aunque por no ser el tema, poco trataremos realmente aquí. Nos hablan, por ejemplo, de crear un Fondo de capitalización para los trabajadores al estilo del sistema austríaco, es decir, la famosa “mochila” de la que todos hablan pero no del cómo.

Para mí resulta especialmente sangrante el punto que tiene como encabezamiento “Apoyaremos a los emprendedores y trabajadores autónomos”. Mi experiencia personal ha sido muy contraria hasta ahora. Durante estos años he visto cómo no han dejado de apretarles las tuercas a los autónomos. Si este punto implica que vayan a cambiar su propia política, me parecerá bien. Si lo que intentan es continuar por donde han ido hasta ahora, sinceramente, no me lo creo.

En la línea de otros partidos, apuntan que su reforma para dar prioridad a los jóvenes de cara al mercado laboral pasa por poner en marcha un sistema de cotizaciones negativas para incentivar la contratación. Sin duda, la primera propuesta interesante.

Pero todo se viene abajo con su intención de continuar impulsando los acuerdos de la TTiP, un organismo que, desde el punto de vista del ciudadano, es el lado oscuro: limitación de los derechos sindicales, abandono de los estándares y la normalización industrial, pérdida de derechos laborales, riesgo de rebaja salarial y privatización de servicios públicos. Tremendo combo. Conviene reseñar que no es el único partido que apoya el acuerdo comercial, aunque tal vez la intención que pintan en su programa de renovarlo e impulsarlo sea diferenciatorio.

Me rasgo las vestiduras, pero no como lo harían los fariseos, sino como lo haría nuestro querido Hulk, cuando aparece ante mí el encabecimiento de la página 35, Energía accesible y sostenible. Ver (P)Soriasis. Lo que hace que mi cabeza gire a lo Regan McNeil, es que cuando se compromenten a impulsar la energía sostenible, son conocedores de los problemas actuales, los mismos que hace 4 años. Y el PP no es precisamente un partido al que peque de inmovilismo en este ámbito, es que han ido a machete subiendo impuestos, creando nuevos que impidan nuestro autoabastecimiento y participando en innumerables corruptelas dignas de una telenovela sobre latifundios y conflictos familiares mafiosos. Indignante.

Cuando leí “estableceremos un marco adecuado para que la minería energética competitiva sea un sector de futuro”, se me nubló la vista. La minería de carbón en España es una energía contaminante y devuelve un producto de mala calidad. No son opiniones: son hechos. Cuando se consumen recursos naturales, hay que afrontar que tarde o temprano se acaban. Y ese momento, para la industria de la explotación del carbón en este país, ha llegado. Ningún marco adecuado va a solucionar eso, ni la va a transformar en un sector de futuro.

Siguen un rato hablando de eficiencia energética, comentando los problemas de España es este aspecto: vehículos eléctricos, viviendas eficientes, programas para los servicios públicos, etc. Digo comentando los problemas, porque no se aporta un solo dato que respalde sus intenciones.

Dejamos atrás el indignante tema energético con la impresión de haber comido un yogur en mal estado, para meternos en otro tema espinoso: la financiación y la estabilidad del ahorro. Cabe destacar positivamente dos puntos en este bloque: El establecimiento de un marco jurídico que regule las microfinanzas mediate la autorización de insitituciones sin ánimo de lucro y con finalidad social, que promueva el emprendimiento (por fin concretan un cómo) y la promoción de fórmulas que favorezcan la formación financiera en colegios y universidades.

En cuestiones de medio ambiente y sostenibilidad, este programa es lo peor que he podido leer desde el asunto Volkswagen. En todo el bloque sobre industria ni se menciona el término salvo en esta frase: Garantizaremos la sostenibilidad medioambiental de nuestro modelo de turismo, priorizando la recuperación de zonas degradadas o abandonadas. Punto. Pun-to.

Analizo en este momento mis palabras, y sé que estoy quedando un poquito de hater. Pero es que no me dejan otra alternativa, maldita sea. Leo con asombro el párrafo en el que hablan sobre turistas que viajan fuera de temporada, y cito: jóvenes millenials, senior y las personas con discapacidad, favoreciendo con ello el turismo social e inclusivo. Juzga por ti mismo.

Me sorprende positivamente encontrar el término agricultura sostenible más adelante, aludiendo al crecimiento del sector pero con menos desperdicio, aunque la única medida que aparece tras el telón es la de impulsar actuaciones de sensibilización entre los consumidores. Maldita sea, ¿entonces la culpa es nuestra y no del modelo industrial?

Ni escribir sobre las medidas que refuerzan la lucha contra el cambio climático me apetece. Y si me apeteciera, tampoco podría porque no concretan nada más que la creación de una Hoja de Ruta horizonte 2030, que suena muy bien dicha en voz alta por la voz de Gandalf, pero nada más. Sólo dicen, básicamente, que harán lo que la UE les mande.

Ya paso de estar incómodo a muy cabreado cuando leo impulsaremos la gestión racional de nuestros montes, recordando cómo su gobierno ha permitido construir en suelo quemado. Quemado estoy yo, francamente. En cuanto al mar, después de comentarnos que mejorarán (no se sabe cómo) las condiciones de los pescadores y los caladeros, nos garantizan la protección de la biodiversidad y los ecosistemas marinos reduciendo el impacto de la pesca en el medio marino. Nos comentan que se va a reducir el número de capturas y los descartes mediante inversiones en buques y la gestión pesquera. Y ya está.

Y sin salir del mar leemos cómo nos hablan sobre la protección y recuperación del litoral creando la nueva Ley de Costas. Según Ecologistas en Acción, la nueva modificación no supone una protección medioambiental para el litoral, sino una nueva privatización, resultando en una irreparable pérdida de espacios públicos y naturales. Para que lo entiendas: poco a poco las playas van a dejar de ser públicas. No sé si tú, lector, puedes concebirlo. Pero yo nací y crecí en las Islas Canarias, y yo he sufrido que el personal de seguridad de un hotel me haya echado de una playa por ser privada. El desconcierto, la pena y la rabia que sientes en ese momento aflora de nuevo ahora, mientras escribo estas líneas. A esto nos lleva la nueva Ley de Costas de la que se vanagloria el Partido Popular.

Llegado a este punto casi no quiero seguir leyendo. Pero lo hago, y encuentro que proponen revisar la normativa de residuos y envases, y el sistema de recogida y gestión de residuos, para apoyar el desarrollo de una economía circular que fomente la reutilización y el reciclado de residuos. Podéis usar el término, pero también saber de lo que se habla. Economía circular no es reciclado y ya está. Me canso. En la cadena industrial, un producto no empieza cuando sale a la venta: empieza en la obtención del recurso natural destinado a su fabricación. Cuando termina su vida útil, no se trata de hacer que sus materiales vuelvan al punto de la cadena que más te convenga, se trata de que vuelva al punto inicial, es decir, a ser una materia prima biodegradable. Lo que ha dado en llamar, de toda la vida, naturaleza. Recuerda el artículo sobre la diferenciación entre Desechos y Residuos.

En el apartado Compromiso con la discapacidad encontramos algunas lucesEn su paquete de medidas, incluyen que la perspectiva de la discapacidad estará presente en todas las políticas de la Administraciones Públicas. También sugieren promover un Plan específico de Empleo para personas con discapacidad, que fomente, según sus propias y sorprendentes palabras, la contratación pública socialmente responsable. Otro punto a favor es la puesta en marcha de campañas informativas dirigidas a las empresas, en especial a las PyMEs, sobre las capacidades, ventajas fiscales y en seguridad social que tiene la contratación de personas pertenecientes a este colectivo.

Termina ya mi análisis de los programas electorales. El programa del PP tal vez tenga la lacra de ser el más criticable y contrastable debido a que son historia viva y latente de la España actual, por estar al mando del gobierno. Sin embargo, en un marco bien trabajado y bien presentado, nos escupen propuestas vagas, poco o nada respaldadas con datos y que ni siquiera, si lo estuvieran, responderían positivamente a los problemas contemporáneos.

Resumen-PP-Programa

No es postureo lo que vienen diciendo Rivera e Iglesias sobre esa España viejuna,  falta de ideas y agostada que proponen partidos como el PP. Es una realidad que se pone de manifiesto cuando uno se lee el programa y comprueba que poco o nada diferente puede aportar. Si el panorama actual es o no el óptimo, es algo que ya tiene que juzgar cada uno.   

Programa Partido Popular Generales 2015

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